A pesar de ser el sector con mayor crecimiento en los últimos años, el efecto del proyecto de ley 293 podría repercutir en una fuerte baja de las ventas de notebooks, provocada por aumentos en los precios del orden del 30% y un incremento del mercado negro. Este decreto, que también afecta a otros segmentos, se da al mismo tiempo que el Gobierno alza la bandera de medidas para promover el acceso a la tecnología, mostrando una completa incoherencia entre las distintas políticas para el sector.

Durante la presentación de la agenda digital, celebrada el pasado 7 de mayo, y sin quitarle mérito como un paso fundamental para la reducción de la brecha digital en Argentina, empresarios del sector evidenciaron las incongruencias en las medidas adoptadas en materia IT que, por un lado, proponen incentivos como el “Plan Mi PC” y el programa “Un alumno, una computadora”, y por otro lanzan una ley anti-importación que no hace más que perjudicar y ensuciar el mercado. La presidenta Cristina Fernández reconoció que entonces se tendrán que revisar estos puntos.
El incremento de la alícuota del IVA, que pasa del 10.5% al 21%, para la importación de notebooks, GPSs, celulares, cámaras digitales, monitores LCD, sin entrada DVI y proyectores, entre otros, sumado a que estos productos pasarán a tributar impuestos internos, repercutiría en aumentos de precios entre el 20% y el 30%. La principal preocupación de fabricantes de notebooks y distribuidores es que esta situación podría llevar a aumento del contrabando, dada la mayor diferencia entre el precio de compra en el exterior y el de venta en Argentina. Esta visión ya había sido manifestada días atrás por Vicky Ponce, Regional Sales Director de Acer Latin America. Especialmente, el segmento de las netbooks, por su tamaño reducido y atractivos precios en EE.UU., aparece como uno de los más susceptibles a sufrir estas consecuencias.
Por su parte, la semana pasada la CACIEIFE (Cámara Argentina de Comercio e Importación de Equipos de Imagen, Fotografía y Electrónica) también señaló que las cámaras digitales podrían aumentar un 25% por la aplicación de los impuestos internos y destacó que esta medida generaría “sustitución de importaciones por importaciones” y ensamble en Tierra del Fuego, creando alrededor de 100 nuevos puestos de trabajo a un alto costo fiscal, que sufrirán todos los contribuyentes, que a su vez deberán pagar más caros los productos que compren. En dicha oportunidad, Gabriela Molina, gerente de la Cámara, expresó: “En el caso de las cámaras fotográficas no solo no mejora la balanza comercial del país sino que la empeora, ya que generalmente el costo del KIT de partes con el cual se ensamblaría el producto en el país, se importaría a valores mayores a los que hoy se importa el producto terminado.”
A pesar de las preocupaciones que se presentan con fuertes fundamentos, el mercado espera que la Presidenta haga eco de sus palabras, revea las implicancias que tendría el nuevo decreto en la industria y establezca una política integral y coherente en la materia, que permita a la sociedad tener un mejor acceso a las TICs.
Agenda Digital
Según indicó el Gobierno, la visión del Plan está orientada “al desarrollo a través del acceso universal a los beneficios de la Sociedad de la Información y al uso de las TICs para la mejora de la calidad de vida, la generación y transformación de los servicios que impulsen la competitividad, la igualdad de oportunidades, la inclusión social, la democratización de la información y del conocimiento y su producción, enriqueciendo al mismo tiempo la identidad cultural del país.”
El documento de Agenda presentado ha sido construido en colaboración con las cámaras empresarias del sector, el ámbito científico académico y Organizaciones de la Sociedad Civil, y ahora será sometido al debate con la participación de otras organizaciones y sectores.